La violencia desmedida

Luego de 50 años de “Guerra contra el Narcotráfico”, en el marco jurídico internacional de la Convención de Naciones Unidas acerca de las Drogas y Narcóticos que cimentó las políticas públicas prohibicionistas que han sido aplicadas desde entonces por sus estados parte, la Oficina de Naciones Unidas para las Drogas y el Crimen [Informe 2008] reconoció que el tratamiento actual dado a la problemática del tráfico de estupefacientes genera graves consecuencias, entre las cuales menciona: la creación de un gigantesco mercado criminal, el desplazamiento de la producción y tránsito de sustancias prohibidas hacia nuevos territorios (“Balloon Effect”), el desvío de recursos que pudiesen ser asignados a programas sanitarios hacia el gasto de asistencia (fundamentalmente militar), así como el uso de nuevas especies de drogas y la estigmatización y consecuente marginalización social de los consumidores.

A pesar de tal reconocimiento, ningún organismo internacional público ha contabilizado el costo de tan graves daños colaterales de manera que puedan ser sopesados con los supuestos triunfos de la Guerra Antinarcóticos a nivel global. No debe ser coincidencia que, precisamente, la carga pesada de esos daños sea soportada por los países productores, con un escaso margen de influencia internacional (vgr. Latinoamérica) en comparación con la que poseen los países consumidores. Tómese como referencia el caso de la nación más poderosa y principal gendarme de la política prohibicionista: sólo al mercado de EEUU se destina el 60% de la producción global de drogas, mientras que su población sólo representa el 4,5% del total en el mundo.

Sin embargo, los niveles de violencia atroz a causa de las bandas criminales que trafican con las drogas, han puesto en vilo la seguridad de la región y la estabilidad de muchos de sus gobiernos a los largo de los últimos 20 años. Lejos de controlarse con el gigantesco aumento de la “seguridad militar”, el caso mejicano ilustra siniestramente un aumento exponencial de las muertes relacionadas con el tráfico de drogas. Hasta el momento, desde que iniciara a manos del Presidente Felipe Calderón la actual batalla contra el narcotráfico en 2006, más de 60.000 personas han fallecido a manos de los cárteles de la droga y las fuerzas armadas, en un panorama que mina seriamente los derechos fundamentales a la vida, a la seguridad y a la paz de sus ciudadanos y que, sin duda alguna, amenaza el desarrollo económico de la región en estado de guerra. Mientras tanto, a pesar de una presión militar en aumento, el consumo y producción a nivel mundial no se detienen y, si acaso mermara en una región, sólo lo hace para incrementarse en otra. Como un cuero seco.

Urge entonces un llamado de atención que permita rediseñar de manera responsable, sobre una base científica y libre de tabúes las políticas antidrogas a nivel global, de cara a evitar las nefastas implicaciones que el esquema actual de políticas públicas en este sentido ha generado. Creo que este trabajo apunta a sensibilizar acerca del costo humano que ha supuesto una cuestionable batalla antidrogas que ha rendido poco o ningún fruto. Me sumo al llamado que ha efectuado en este sentido la Comisión Global para Políticas de Drogas, entre cuyos miembros destacan Carlos Fuentes, Ernesto Zedillo, César Gaviria Fernando Henrique Cardoso, Ricardo Lagos y Javier Solana.

PS.            Para la obtención de estas imágenes, capturé videos de youtube relacionados con la violencia en México: utilicé una lista de los crímenes más graves, obteniendo el footage de diversos noticieros y personas que recogieron los hechos. Antes que pensar que la diversidad de fuentes cuestionaría la “objetividad” de la investigación, pienso que la fortalece, entendiendo por “objetividad” la verosimilitud de los hechos: mientras más actores sean capaces de dar fe de los hechos, mejor. Quisiera destacar que no es mi interés realizar una investigación fotoperiodística regida bajo  cánones de supuesta objetividad. Creo firmemente que la fotografía es una construcción del autor (en mi caso, recopilador?) de cara a sus propias convicciones, de manera que de antemano me libro de la camisa de fuerza que suponen los códigos del periodismo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

 

 

 

Anuncios
2 comentarios
  1. Algunas preguntas para estimular la reflexión:

    ¿Cómo dialoga este trabajo con la circulación de imágenes de violencia en un contexto más grande? Podríamos pensar en otras imágenes chocantes como la muerte de Bin Laden, la ejecución de Sadam Hussein. Estas imágenes de bajo rendimiento indudablemente se relacionan con la estética de imágenes de situaciones extremas. ¿Podemos hablar de una estética de la violencia?

    ¿Pensarías en incluir la lista de crímenes -a modo de archivo mínimo/documento comprobable y real- en una versión final de este trabajo? ¿Cuáles serían las ventajas/desventajas de hacerlo en función de tus metas con el proyecto? ¿Sientes que el formato de estas imágenes las extrapolas de su realidad ubicable/comprobable? Siendo abogado (profesión apegada a los hechos, las pruebas y los documentos), ¿cómo entiendes tu uso de la fotografía en este caso como huella fugaz de un hecho no relatado en forma lineal, sino como “fogonazos de flash” que Sontag dice no responden a la realidad sino al relato fotográfico de la misma?

    Saludos y sigamos dialogando!

  2. Interesantes preguntas. Las usaré como base para tratar de no perder el hilo y evitar dejar alguna sin responder, sin pretensiones claro está, de que lo dicho llene todas las inquietudes posibles.

    RCL “¿Cómo dialoga este trabajo con la circulación de imágenes de violencia en un contexto más grande? Podríamos pensar en otras imágenes chocantes como la muerte de Bin Laden, la ejecución de Sadam Hussein. Estas imágenes de bajo rendimiento indudablemente se relacionan con la estética de imágenes de situaciones extremas. ¿Podemos hablar de una estética de la violencia?

    – Creo que, en condiciones normales y en la mayoría de los casos, el público no aspira a recibir contenidos tan agresivos, no obstante que -por diversas razones de conveniencia política- la imagen deba ser trasmitida como (presunto) testimonio de un hecho extraordinario(?). La violencia no halaga la vista, pero puede ser increíblemente ilustrativa de -en nuestro caso- los niveles de barbarie que arropa a la guerra del narco. Mas allá de la satisfacción morbosa que, en mayor o menor medida tenemos como seres humanos al visualizar “situaciones extremas”, existe una necesidad de comprobación mediata que colmamos a través del registro fotográfico.
    Más que atreverme a sugerir una “estética de la violencia” como apreciación de la belleza inmanente en contenidos que la retratan, creo que la aproximación estética de la violencia sirve para embalsamar la crudeza de ella y hacerla más aprehensible al espectador. La pregunta es si realmente este “dorar de la píldora” ha contribuido en demasía a des-sensibilizar al público frente a hechos naturalmente escabrosos o al cuestionable afán de convertir en hermoso aquello que mana llana aberración. Debe existir un equilibrio y, como todo, es un asunto de apreciación subjetiva.

    RCL “¿Pensarías en incluir la lista de crímenes -a modo de archivo mínimo/documento comprobable y real- en una versión final de este trabajo? ¿Cuáles serían las ventajas/desventajas de hacerlo en función de tus metas con el proyecto?”

    No había pensado incluir la lista de crímenes, pero me gusta muchísimo la idea de poder relacionar las imágenes con los hechos noticiosos que las produjeron. Sin duda serviría para anclar los hechos y quitarles ese carácter etéreo. Podría buscar en internet las páginas de los periódicos que narraron los hechos, por ejemplo. Las primeras paginas son un buen recurso de comprobación de actualidad (bien lo sabe Fidel Castro cuando trasmite videos leyendo la prensa)

    Debo precisar que la lista contiene una veintena de crímenes y atentados que han pasado a ser lugar común en el modus operandi de la violencia mejicana (mutilaciones, fosas comunes, decapitaciones, ahorcamientos, etc.), de manera que no conforman hechos aislados de violencia criminal, sino las condiciones regulares en las que se libra la “batalla” contra/por las drogas.

    RCL ¿Sientes que el formato de estas imágenes las extrapolas de su realidad ubicable/comprobable? Siendo abogado (profesión apegada a los hechos, las pruebas y los documentos), ¿cómo entiendes tu uso de la fotografía en este caso como huella fugaz de un hecho no relatado en forma lineal, sino como “fogonazos de flash” que Sontag dice no responden a la realidad sino al relato fotográfico de la misma?

    Creo que, justamente, mi recurso a la fotografía para este trabajo nace del reconocimiento de la imposibilidad jurídica de revertir los destinos de quienes han sido víctimas de la violencia. La cifra de 60.000 muertes es alarmante y será cuesta arriba para cualquier sistema judicial(ista) encausar los procedimientos necesarios para que los culpables “paguen” los crímenes cometidos. Asumo que los hechos se produjeron y que su causa fue la guerra contra las drogas desde un punto de vista más global, empírico y pragmático que el que mi profesión puede ofrecer: los muertos están y lo reconocen desde los estados parte, hasta organismos internacionales como la ONU y diversas ONG’s, de manera que -sin detenerse en los detalles que asfixian el ejercicio del derecho, tocaría aplicar correctivos. En el aparte anterior hablamos de darle un piso fáctico comprobable/ubicable a través de la lista de noticias (por ejemplo). A partir de allí, creo que es perfectamente válido asumir que este es un trabajo con una postura particular que, en efecto, no es compartida por muchas personas (con argumentos razonables) y que mostraría una narrativa que obedece a aquélla, sin ánimo de sostener un monopolio de una realidad “objetivable”, si es que ello es posible en el marco de cualquier trabajo fotográfico.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: